Durante los meses de setiembre y octubre se puede apreciar en el desierto de la costa peruana un espectáculo natural como pocos en el mundo: El ecosistema de "Lomas".
Este consiste en la aparición endémica de una exótica flora y fauna estacional, la cual germina gracias a las continuas lloviznas que caen durante los meses de invierno (junio-agosto) Su piso altitudinal va desde los 200 hasta los 800 metros de altitud, ubicándose generalmente en las primeras estribaciones andinas, muy cercanas al mar. A lo largo de la costa peruana se les puede encontrar desde Lambayeque hasta Tacna.
Sobre el origen de la acepción de la palabra castellana “Loma”, es probable que esta derive de la deformación de las voces aymaras oma y uma, que significan “agua” en todos los idiomas aru (aymará y sus dialectos) Varias toponimias contienen esta palabra, como Omapacha, que significa “tierras de agua”.
La poca información que se tiene sobre los antiguos pobladores de las Lomas de Caringa y Los Cicasos -muy cerca del balneario de San Bartolo- la obtenemos primero del célebre extirpador de idolatrías Francisco de Avila (1598) quien los señala como uno de los grupos que subían desde la costa en peregrinación al adoratorio del dios Pariaqaqa. Según otras fuentes documentales, los Caringa fueron muy importantes. Su otrora principal, don Cristóbal Conpaya, fue convocado junto con otros curacas a la reunión de caciques de 1562, organizada por el arzobispo Jerónimo de Loayza en el pueblo de Mama (actual Ricardo Palma) De ésta surgió un documento en 1573, titulado “Doctrina de Pachacamac y Caringa”,.que ratifica lo antes mencionado. Pero el esplendor que tuvieron los Caringa y sus lomas tuvo su fin en las postrimerías del siglo XVI, cuando durante el gobierno del virrey Toledo fueron obligados a abandonar sus aldeas de lomas y establecerse en el recientemente creado pueblo de Lurín. Otros fueron conducidos como servidumbre de sus encomenderos a la Ciudad de los Reyes, donde llevaron no solo sus costumbres sino también sus prácticas idólatras, representadas en el dios Pachacamac, Este precisamente advirtió de la llegada de los españoles y el triste final de los indios, más no de su muy extendido culto, el que vaticinó continuaría, pero bajo el disfraz de la cruz del Cristo de Pachacamilla, mejor conocido como “El Señor de los Milagros”.
A pesar de que han pasado los siglos, aún podemos ver las numerosas construcciones de lo que fue este Curacazgo, esparcidos como un capricho por el esplendor de la vegetación, los rocosos cauces secos, y la aridez del desierto costanero, entre las quebradas de Río Seco y Cruz de Hueso, en el lugar que hoy se conoce como Las Lomas de Caringa...
Bibliografía:
ROSTWOROWSKI DE DIEZ CANSECO, María. ”Obras completas II, Pachacamac y El Señor de los Milagros: Una trayectoria milenaria” págs 89-92, IEP Ediciones, Lima, Perú. 2002.
Este consiste en la aparición endémica de una exótica flora y fauna estacional, la cual germina gracias a las continuas lloviznas que caen durante los meses de invierno (junio-agosto) Su piso altitudinal va desde los 200 hasta los 800 metros de altitud, ubicándose generalmente en las primeras estribaciones andinas, muy cercanas al mar. A lo largo de la costa peruana se les puede encontrar desde Lambayeque hasta Tacna.
Sobre el origen de la acepción de la palabra castellana “Loma”, es probable que esta derive de la deformación de las voces aymaras oma y uma, que significan “agua” en todos los idiomas aru (aymará y sus dialectos) Varias toponimias contienen esta palabra, como Omapacha, que significa “tierras de agua”.
La poca información que se tiene sobre los antiguos pobladores de las Lomas de Caringa y Los Cicasos -muy cerca del balneario de San Bartolo- la obtenemos primero del célebre extirpador de idolatrías Francisco de Avila (1598) quien los señala como uno de los grupos que subían desde la costa en peregrinación al adoratorio del dios Pariaqaqa. Según otras fuentes documentales, los Caringa fueron muy importantes. Su otrora principal, don Cristóbal Conpaya, fue convocado junto con otros curacas a la reunión de caciques de 1562, organizada por el arzobispo Jerónimo de Loayza en el pueblo de Mama (actual Ricardo Palma) De ésta surgió un documento en 1573, titulado “Doctrina de Pachacamac y Caringa”,.que ratifica lo antes mencionado. Pero el esplendor que tuvieron los Caringa y sus lomas tuvo su fin en las postrimerías del siglo XVI, cuando durante el gobierno del virrey Toledo fueron obligados a abandonar sus aldeas de lomas y establecerse en el recientemente creado pueblo de Lurín. Otros fueron conducidos como servidumbre de sus encomenderos a la Ciudad de los Reyes, donde llevaron no solo sus costumbres sino también sus prácticas idólatras, representadas en el dios Pachacamac, Este precisamente advirtió de la llegada de los españoles y el triste final de los indios, más no de su muy extendido culto, el que vaticinó continuaría, pero bajo el disfraz de la cruz del Cristo de Pachacamilla, mejor conocido como “El Señor de los Milagros”.
A pesar de que han pasado los siglos, aún podemos ver las numerosas construcciones de lo que fue este Curacazgo, esparcidos como un capricho por el esplendor de la vegetación, los rocosos cauces secos, y la aridez del desierto costanero, entre las quebradas de Río Seco y Cruz de Hueso, en el lugar que hoy se conoce como Las Lomas de Caringa...
Bibliografía:
ROSTWOROWSKI DE DIEZ CANSECO, María. ”Obras completas II, Pachacamac y El Señor de los Milagros: Una trayectoria milenaria” págs 89-92, IEP Ediciones, Lima, Perú. 2002.

1 comentario:
Hola, soy estudiante de Biología de la UNFV, y esperaba que me pudieras decir como llegar a las Lomas de Caringa, lo único que sé es que estan cerca de San Bartolo y más nada. Te dejo mi correo melina1418@hotmail.com muchas gracias de antemano.
Melina ATAHUALPA tORRES.
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